Viajar con un presupuesto bajo: Puntos a tener en cuenta

A la hora de plantearnos un viaje siempre pensamos en hacerlo lo más eficientemente posible ya que lo que buscamos es sacar el mayor partido a nuestro dinero. También existe el pensamiento de no escatimar en gastos y vivir al máximo. Son dos puntos de vista diferentes pero que tienen el mismo objetivo: pasar momentos inolvidables y conseguir recuerdos imborrables.

En esta publicación voy a hablar un poquito con la forma con la que estoy más familiarizado:

¡Viajar a lo pobre!

Dicho así no parece ser muy atractivo, pero os aseguro que la mayoría de mis viajes han tenido este calificativo. Debido a mis medios económicos siempre he tenido que ingeniármelas para poder disfrutar de mi pasión que no es otra que viajar.

Planificación

En primer lugar he de decir que hay que tener muy claro que es lo que quieres hacer y qué buscas a la hora de elegir esta forma. Dado que el presupuesto es muy ajustado (por no decir casi nulo), deberías planear actividades en el lugar que quieres visitar que no sean muy elevadas de precio. Hay de todo tipo y no son difíciles de encontrar. Es mucho más rentable y sacarás un mayor partido de tu tiempo y recursos económicos.

Compañía de viaje (amigos/as)

Es obvio, si viajas con amigos dispuestos a gastar más dinero que tú probablemente no consigáis coincidir en los mismos propósitos. Las actividades serán diferentes y no pasaréis tiempo juntos.

Mente abierta

Creo que este calificativo puede valer para las dos formas. No obstante, creo que es digno merecedor de ser mencionado. A más mente abierta más opciones disponibles y os aseguro que viajando de esta manera la de buenos e inesperados momentos que he disfrutado. ¡Nunca sabes donde puedes acabar!

Hablar con la gente

Parece un poco absurdo pero donde me crié las relaciones eran de tipo sectario, pertenecías a “grupos” y la relación con el resto de ellos se basaba en un simple hola y poco más. En mis inicios viajando esta característica estaba contenida en mi filosofía. No hay que tener miedo, el ser humano es sociable por naturaleza, sólo hay que estar dispuesto a ello.

Aléjate de los sitios turísticos

Es de sentido común: Área turística = precios desorbitados. Claro está, esto es una generalización, siempre puedes encontrar buenos sitios a precios muy aceptables. Pero si tendemos a generalizar también es entendible pensar que el sabor auténtico lo encontraremos lejos de estas zonas que han sido adaptadas o creadas con el fin de agradar a grandes masas.

  • Quiero hacer un subapartado en este punto para hablar de la comida. Creo que los lugares a donde vamos se pueden absorber de tres formas: Lo que entra por los ojos (ohh qué bonito), lo que te hace sentir (el ambiente) y la comida (mmm qué rico). En otra publicación hablaré más extensamente sobre esto, pero ahora quería destacar la importancia de la comida. Allá por donde valláis encontraréis lugares con apariencia decadente pero con una calidad excelente en la cocina.

En definitiva se trata de dejarse llevar pero sin perder la cabeza y seguir una planificación previamente hecha. Recuerda a la hora de elaborarla, dejarte márgenes para ser más flexible y adaptable a cualquier situación o cambio que quieras hacer.